
El debate sobre cómo regular el acceso de niños, niñas y adolescentes (NNA) a las redes sociales plantea importantes desafíos para los sistemas jurídicos: ¿cómo garantizar su protección en los entornos digitales sin desconocer su capacidad progresiva para ejercer derechos y tomar decisiones?
Esta fue una de las preguntas centrales de la exposición de Kevin Gutiérrez Parra, investigador del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), durante las Primeras Jornadas Nacionales de Derechos de la Niñez y Adolescencia, realizadas los días 4 y 5 de noviembre y organizadas por el Departamento de Derecho Privado de la Universidad de Chile.
El investigador participó como expositor el jueves 5 de noviembre, en la Mesa 7C, con la presentación Regulación de redes sociales y autonomía progresiva: experiencia internacional, riesgos y desafíos. Gutiérrez presentó un panorama comparado de las medidas adoptadas o debatidas en distintos países para regular el acceso de niños, niñas y adolescentes a las plataformas digitales.
La presentación identificó una tendencia global: más de 20 países han propuesto o adoptado restricciones relacionadas con la edad para acceder a las redes sociales. Entre los modelos examinados se encuentran los de Reino Unido, Australia y Brasil. También analizó las tensiones entre las prohibiciones generales y el principio de autonomía progresiva, que reconoce la capacidad de niños, niñas y adolescentes para ejercer sus derechos de acuerdo con su edad y madurez.
El caso australiano y los límites de las restricciones
Uno de los ejemplos analizados fue Australia, donde se desactivaron 4,7 millones de cuentas durante el primer mes de aplicación de la regulación. No obstante, los datos presentados sobre los primeros tres meses mostraron que una proporción importante de menores de 16 años continuaba utilizando las plataformas, creando nuevas cuentas o eludiendo los controles de acceso.
Asimismo, se expuso que el 26 % de los niños y niñas entre 13 y 15 años seguía utilizando TikTok, apenas un punto porcentual menos que antes de la entrada en vigor de la medida.
Estos resultados permiten plantear preguntas sobre la capacidad de las restricciones por edad para reducir los riesgos digitales, especialmente cuando no están acompañadas de otras medidas de prevención, supervisión y responsabilidad de las plataformas.



Chile: el debate entre protección y autonomía progresiva
La exposición también abordó la discusión legislativa en Chile, donde el Plan Nacional de Entornos Digitales Seguros y diferentes proyectos de ley han puesto sobre la mesa medidas como la verificación de edad y las restricciones de acceso a redes sociales para menores de entre 14 y 16 años.
En este contexto, Gutiérrez examinó las tensiones que pueden surgir entre las prohibiciones generales y el principio de autonomía progresiva, reconocido en el artículo 11 de la Ley 21.430 de Chile. Este principio establece que niños, niñas y adolescentes ejercen sus derechos de acuerdo con la evolución de sus facultades, su edad y su madurez, buscando un equilibrio entre autonomía y protección.
Hacia modelos de regulación gradual y protección efectiva
Como parte de sus conclusiones preliminares, planteó la importancia de considerar modelos de regulación gradual que integren mecanismos de verificación de edad, consentimiento parental escalonado, diseño seguro por edad y transparencia algorítmica.
La reflexión central de su presentación destacó que la protección en los entornos digitales no debe limitarse a impedir el acceso, sino también a prevenir los usos perjudiciales de las plataformas y garantizar el ejercicio progresivo de los derechos.