Contribuir al fortalecimiento de los procesos de reforma a la justicia penal, poniendo el foco de atención en el tema de la implementación de los procesos de reforma.
Obtener y producir información específica sobre el funcionamiento de los sistemas de justicia criminal reformados.
Determinar hasta qué punto los cambios esperados se han producido y hasta qué punto se han frustrado, precisamente como producto de las debilidades de los procesos de implementación.
Contribuir al enriquecimiento de la cultura legal de cada uno de los países y, por esa vía, reforzar la calidad de los sistemas de justicia penal.